La alfarería, historia de una tradición milenaria.

Aunque no tiene un origen único, la alfarería se considera una de las artes más antiguas en la historia de la humanidad y representa la cultura de los pueblos originarios. Este oficio lleva entre sus raíces la historia de familias enteras que se han dedicado su vida a laborar en este arte milenario.

Jarro y cantaritos de barro, foto de La Reina de Tonalá

La primera gran arte atribuida al fuego, es la alfarería. Es uno de los oficios artesanos con mayor antigüedad en la historia de la humanidad y que además, aún se sigue desarrollando. La alfarería es el arte de fabricar objetos de barro de carácter popular y su origen etimológico proviene del árabe. Más concretamente del vocablo “alfahar”, que significa (al-) “el o la” (faẖẖār) que quiere decir “arcilla, cerámica”. De esta misma palabra proviene la palabra alfarero, que es la persona que se dedica a laborar este oficio.

Origen

Es una de las industrias con mayor antigüedad ya que cuando el hombre sintió la necesidad de utensilios para la guerra, la cacería, y para su comodidad personal, lo primero que utilizó fue el barro. Las culturas prehispánicas practicaron la alfarería utilitaria, ceremonial y suntuaria. 

El período en el que se puede ubicar el origen de la alfarería data aproximadamente del séptimo milenio en el mundo antiguo. En el Próximo Oriente, en los Balcanes y en la costa occidental del Mediterráneo. Algunos de los principales yacimientos de esta época que conservan vestigios de alfarería se encuentran:

  1. Catal Huyuk en Anatolia.
  2. Ramad III y Burkas III en el norte de Siria (el número romano corresponde al nivel arqueológico en que el descubrimiento fue hecho).
  3. Sesklo en Tesalia.
  4. Nea Nikomedia en la Macedonia griega.
  5. Coppa Navigata en Pouilles.
  6. La Caverna dell’ Uzzo, cerca de Trapani, en Sicilia.
  7. El cabo Ragnon, en el sur de Francia, no está distante de Marsella.

Pero durante el México prehispánico, la alfarería apareció en la zona cultural denominada Mesoamérica, durante un período muy antiguo. Este período es conocido como el Horizonte Preclásico, alrededor de 1,800 a 1,300 a.c. Se trata de una cerámica muy desarrollada en su técnica, forma y calidad, cuya máxima expresión se encuentra en Cuicuilco, San Cristóbal Ecatepec, Tlapacoyan y otros lugares del Valle de México. 

El barro, un regalo de la naturaleza.

El barro es la materia prima con la que trabajan los artesanos alfareros. Este es un material compuesto por sílice, alúmina y agua. Puede contener también hierro, álcalis, tierras alcalinas y caolín. La sílica y alúmina combinadas con agua forman el barro alfarero fundamental. 

Los alfareros se abastecen del barro de yacimientos que existen en los alrededores de su comunidad, más o menos alejados de su comunidad o taller. Una vez que lo ha seleccionado, en su centro de trabajo lo lava, retira las piedras o basura que se pudiera encontrar, lo deja secar, lo muele y le agrega las sustancias que requiera para su óptima plasticidad. 

Con el barro ya preparado y listo para usarse, el alfarero o alfarera puede optar por diferentes técnicas. La técnica más antigua es la del modelado a mano, otra técnica es recurrir a los moldes o patrones de barro cocido y yeso. Además, el uso del torno, el cual fue introducido en el siglo XVI a raíz de la conquista hispana. Esta adición cambió la manera de elaborar productos de barro, que incluso hasta la fecha se sigue utilizando.

Jarritos decorados, foto de La Reina de Tonalá

La alfarería mexicana a través del tiempo.

La producción alfarera de México inició desde tiempos antes de la conquista, los indígenas que ya habitaban aquí se dedicaban a la producción de barro utilitario y de alfarería ceremonial o suntuaria. Esta labor apareció en América junto con el fuego y las primeras labores agrícolas en la edad cavernaria. Para el siglo XVI, cuando la alfarería mexicana indígena fue conocida por Europa, ya estaba en su más alto desarrollo. Cuando Cortés llegó a México, ya existía el mercado de Tenochtitlán en el que, como él mismo relata, se vendía loza muy buena, vasijas de tinajas grandes, de diferentes tamaños e incluso diferentes técnicas, como la del bruñido o pintadas.

Sin duda alguna, la cerámica fue una de las actividades más importantes en la ocupación artística industrial del indígena precolombino. De la misma forma, siguió siendo la del conquistado, y luego libre, hasta nuestros días. 

Como ya te imaginarás, con la llegada de los españoles se introdujeron nuevas técnicas dentro de este oficio. Algunas de estas técnicas fueron el vidriado, el pastillaje, entre otras. Técnicas que fueron rápidamente aprendidas por los indígenas y que además las mejoraron. Sin embargo, en la actualidad la alfarería sigue siendo un oficio muy practicado por muchas familias artesanas, representa una parte importante del PIB en México y retrata la cultura e historia de los pueblos originarios de nuestro país.  

Es muy vasta la cantidad y calidad que se puede encontrar de obras hechas de este material, en variadas técnicas y un sinfín de diseños que cada maestro alfarero realiza. 

Principales centros alfareros

Muchos centros alfareros que existen en la actualidad en México nacieron en la época precolombina y tomaron fuerza en la época colonial gracias a la calidad en su producción. Algunos de ellos ya comercializaban sus productos con pueblos cercanos y se abastecían de esta actividad. Podemos decir que existen alrededor de 75 centros alfareros que destacan por la maestría de sus artesanos. 

Algunos ejemplos de esos centros artesanos están Acatlán e Izúcar Matamoros en Puebla, en Oaxaca está San Bartolo Coyotepec. Podemos mencionar a Capula, Michoacán y en Jalisco se encuentra Tonalá; todos estos centros fueron y siguen siendo importantes dentro de la producción alfarera de la república además de que siguen conservando las tradiciones de sus ancestros que han pasado de generación en generación. 

Platos de barro, foto de La Reina de Tonalá

La alfarería en la actualidad.

La alfarería tradicional cuenta con algunas décadas con enemigos, como lo son la industria del plástico, la producción industrial de loza, las imitaciones chinas y la poca apreciación por esta labor. Este oficio lleno de tradición y cultura, en el que se puede ver representada la historia de México es parte de la cultura mexicana tanto de nuestros antepasados como la actual. No descartemos que además es un trabajo complicado que requiere pasión, trabajo y que se ha preservado a través de muchos años y sucesos históricos. Ver trabajar a los maestros alfareros es un arte creativo que no parece deliberado, sino casual, está tan presente que casi podríamos decir que un artesano fabrica sus piezas a ojos cerrados.

El arte de fabricar productos de barro es parte de la cultura mexicana y un oficio que no debemos dejar morir. Puedes encontrar una gran variedad de productos de barro hechos por artesanos mexicanos. Te invitamos a que te des una vuelta por nuestro sitio web y descubras la infinidad de productos de barro que tenemos para ti.  

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